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<title><![CDATA[RSS del evento eldebateinternacional20111130]]></title>
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<description><![CDATA[RSS del evento eldebateinternacional20111130]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Thu, 9 Apr 2026 05:59:42 +0200]]></pubDate>
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<title><![CDATA[RSS del evento eldebateinternacional20111130]]></title>
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<title><![CDATA[@danielduquenal: Desde Venezuela la pregunta de que hacer con los cadáveres de los dictadores me parece irónica.  No solamente tenemos varios de ellos en nuestra historia pero el aprendiz de dictador que tenemos hoy en día bien podría levantar esta pregunta mas temprano que tarde.  De paso, nuestro aprendiz no tuvo reparos en traer al Panteón Nacional de Caracas al cuerpo de Guzmán Blanco desde Francia.  Supondremos que "buenos" dictadores merecen algún reconocimiento.  El problema real de la pregunta está en obligarnos a considerar la cruda realidad de qui si algunos dictadores fueron exitosos en su duración fue porque tuvieron suficiente apoyo popular para lograr ocupar el poder ese tiempo.  No necesitaban apoyo mayoritario, aunque algunos lo tuvieron, pero necesitaban el apoyo certero de una minoría importante. A las democracias no les gusta admitir el hecho que muchos de sus ciudadanos prefieren un gobierno "fuerte".  Por lo tanto todo lo que permita recordar los horrores de las dictaduras es valido, incluso donde se colocan los cadáveres.  Reforzar el por que de la democracia es una tarea constante.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322595826-98db3453ab2e146e3760e3af7cebbecb]]></link>
<description><![CDATA[Desde Venezuela la pregunta de que hacer con los cadáveres de los dictadores me parece irónica.  No solamente tenemos varios de ellos en nuestra historia pero el aprendiz de dictador que tenemos hoy en día bien podría levantar esta pregunta mas temprano que tarde.  De paso, nuestro aprendiz no tuvo reparos en traer al Panteón Nacional de Caracas al cuerpo de Guzmán Blanco desde Francia.  Supondremos que "buenos" dictadores merecen algún reconocimiento.  El problema real de la pregunta está en obligarnos a considerar la cruda realidad de qui si algunos dictadores fueron exitosos en su duración fue porque tuvieron suficiente apoyo popular para lograr ocupar el poder ese tiempo.  No necesitaban apoyo mayoritario, aunque algunos lo tuvieron, pero necesitaban el apoyo certero de una minoría importante. A las democracias no les gusta admitir el hecho que muchos de sus ciudadanos prefieren un gobierno "fuerte".  Por lo tanto todo lo que permita recordar los horrores de las dictaduras es valido, incluso donde se colocan los cadáveres.  Reforzar el por que de la democracia es una tarea constante.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Tue, 29 Nov 2011 20:43:46 +0200]]></pubDate>
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<item>
<title><![CDATA[@juliortega: Para empezar por el principio vale la pena recordar que "El contrato social" se escribió para responder a la pregunta sobre qué hacer con los vencidos. Eran pasados por las armas, sin derecho a juicio, como prisioneros de guerra. La matanza, dedujo Rousseau, demanda el control social de la violencia. Los vencidos de las guerras en español han sido fusilados o desaparecidos sin trámite. De ese luto muchos países no se han repuesto. No habiendo juicio ni castigo no hubo reparación ni reconciliación. Los pactos del olvido solo han prolongado el luto. Lo demostró la historiadora norteamericana Drew Gilpin Faust, ahora presidenta de Harvard, en su magnifico libro "This Republic of Suffering," donde explica que su país se hizo en la matanza de la guerra civil, en la recuperación de sus muertos. Enterrar a los muertos, liberándolos de la tumba abierta, es devolverlos al lenguaje humano. El olvido, en cambio, es una herida memoriosa. Sólo el austero y reflexivo trabajo de luto precede a la conciencia trágica de una paz mutua. Cualquier dictador merece una tumba discreta, no un monumento que nos quite el sueño.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322625798-e4dc849838ba594d1066e5a7c9566b8b]]></link>
<description><![CDATA[Para empezar por el principio vale la pena recordar que "El contrato social" se escribió para responder a la pregunta sobre qué hacer con los vencidos. Eran pasados por las armas, sin derecho a juicio, como prisioneros de guerra. La matanza, dedujo Rousseau, demanda el control social de la violencia. Los vencidos de las guerras en español han sido fusilados o desaparecidos sin trámite. De ese luto muchos países no se han repuesto. No habiendo juicio ni castigo no hubo reparación ni reconciliación. Los pactos del olvido solo han prolongado el luto. Lo demostró la historiadora norteamericana Drew Gilpin Faust, ahora presidenta de Harvard, en su magnifico libro "This Republic of Suffering," donde explica que su país se hizo en la matanza de la guerra civil, en la recuperación de sus muertos. Enterrar a los muertos, liberándolos de la tumba abierta, es devolverlos al lenguaje humano. El olvido, en cambio, es una herida memoriosa. Sólo el austero y reflexivo trabajo de luto precede a la conciencia trágica de una paz mutua. Cualquier dictador merece una tumba discreta, no un monumento que nos quite el sueño.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 05:03:18 +0200]]></pubDate>
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<title><![CDATA[@carlos_carnero: Como ser humano, independientemente de lo hecho en vida, un dictador merece descansar en paz en un lugar digno. Pero es un despropósito que una democracia permita la persistencia de símbolos que honren a regímenes totalitarios o a quienes los dirigieron. España ha hecho un esfuerzo sensato de eliminación de los símbolos del franquismo, plasmado en la Ley de Memoria Histórica. En nuestras ciudades no debería haber ninguna calle o monumento que recuerde a quienes provocaron la Guerra Civil levantándose contra la Constitución y traicionando su juramento de lealtad a la misma. Ahora, pasear por Madrid sirve para comprobar que hay quien no comparte esa opinión en el gobierno municipal. La permanencia del cadáver de Franco en el Valle de los Caídos no tiene sentido: ¿imagina alguien a Hitler enterrado en Alemania en un monumento erigido por él mismo para loar a su propio régimen? La historia de un país debe narrarse como fue: llamando a cada cosa por su nombre. Recomiendo leer el libro de Fernando Olmeda "El Valle de los Caídos" para entender la propuesta de la Comisión de Expertos hecha pública ayer.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322641670-842f3b8db87187f6762309f028d3064e]]></link>
<description><![CDATA[Como ser humano, independientemente de lo hecho en vida, un dictador merece descansar en paz en un lugar digno. Pero es un despropósito que una democracia permita la persistencia de símbolos que honren a regímenes totalitarios o a quienes los dirigieron. España ha hecho un esfuerzo sensato de eliminación de los símbolos del franquismo, plasmado en la Ley de Memoria Histórica. En nuestras ciudades no debería haber ninguna calle o monumento que recuerde a quienes provocaron la Guerra Civil levantándose contra la Constitución y traicionando su juramento de lealtad a la misma. Ahora, pasear por Madrid sirve para comprobar que hay quien no comparte esa opinión en el gobierno municipal. La permanencia del cadáver de Franco en el Valle de los Caídos no tiene sentido: ¿imagina alguien a Hitler enterrado en Alemania en un monumento erigido por él mismo para loar a su propio régimen? La historia de un país debe narrarse como fue: llamando a cada cosa por su nombre. Recomiendo leer el libro de Fernando Olmeda "El Valle de los Caídos" para entender la propuesta de la Comisión de Expertos hecha pública ayer.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 09:27:50 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@kattya: Cuando la historia juzga a los dictadores y no hay reparación, la memoria no descansa, aunque sea, como he dicho histórica. Las víctimas lo fueron entonces y lo siguen siendo ahora, más aún si yacen mezcladas en una fosa común (amén de creencias al respecto) y junto a su verdugo. El mantenimiento económico y emocional de un mausoleo que encierra tales características es el peor legado histórico que se puede dejar a las generaciones nacidas en democracia. El Valle de los Caídos debe, ya que existe, convertirse en un centro de interpretación de una historia viva para (precisamente nunca) se olvide. Hay que adaptar ese espantoso entorno de estética fascista a un relato objetivo y documentado de lo que ocurrió en ese periodo, para que sea visitado (tal y como ocurre en otros países con otros autoritarismos), analizado y sabido. Es necesario que la historia haga justicia pública, con reparación pública, algo imposible en las circunstancias actuales, donde además ni la familia del dictador ni la iglesia deben condicionar de ninguna manera la historia de un país ni su futuro.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322642835-39273e1d2a9968681613a9b8bf8dcfe0]]></link>
<description><![CDATA[Cuando la historia juzga a los dictadores y no hay reparación, la memoria no descansa, aunque sea, como he dicho histórica. Las víctimas lo fueron entonces y lo siguen siendo ahora, más aún si yacen mezcladas en una fosa común (amén de creencias al respecto) y junto a su verdugo. El mantenimiento económico y emocional de un mausoleo que encierra tales características es el peor legado histórico que se puede dejar a las generaciones nacidas en democracia. El Valle de los Caídos debe, ya que existe, convertirse en un centro de interpretación de una historia viva para (precisamente nunca) se olvide. Hay que adaptar ese espantoso entorno de estética fascista a un relato objetivo y documentado de lo que ocurrió en ese periodo, para que sea visitado (tal y como ocurre en otros países con otros autoritarismos), analizado y sabido. Es necesario que la historia haga justicia pública, con reparación pública, algo imposible en las circunstancias actuales, donde además ni la familia del dictador ni la iglesia deben condicionar de ninguna manera la historia de un país ni su futuro.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 09:47:15 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@cmanzano: Nunca he tenido ningún sentido de la necrofilia, por eso me es muy ajeno ese culto a los muertos, sean del tipo que sean. Es algo muy personal. Dicho eso, la relación de cada país con los cadáveres de sus dictadores es muy diferente, como también lo es su uso posterior. No es igual morir en la cama (Franco, Pinochet), que a manos de los que se levantaron en contra (Gadafi, Sadam, Ceaucescu), incluso con farsa de juicio por medio. En algunos países de América Latina (Venezuela, Argentina, Bolivia), tienen querencia al trasiego de cadáveres... Sé que no es una postura muy compartida, pero me da igual lo que hagan con el cadáver de Franco. Tenemos cosas mucho más importantes de las que ocuparnos. Lo que sí nos falta es ese centro común de historia viva de la Guerra Civil, que permita, no ya a nosotros, sino a nuestros hijos, recordar el horror por el que nunca deberíamos volver a pasar. Alguna vez pensé que el lugar ideal sería el fantasmagórico Belchite, cuyas paredes en inestable pie son muestra permanente de ese horror, aunque probablmente lo invalida su especial significado para cada uno de los bandos.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322645946-0271c32559a8c7fde1c5c53f803d6898]]></link>
<description><![CDATA[Nunca he tenido ningún sentido de la necrofilia, por eso me es muy ajeno ese culto a los muertos, sean del tipo que sean. Es algo muy personal. Dicho eso, la relación de cada país con los cadáveres de sus dictadores es muy diferente, como también lo es su uso posterior. No es igual morir en la cama (Franco, Pinochet), que a manos de los que se levantaron en contra (Gadafi, Sadam, Ceaucescu), incluso con farsa de juicio por medio. En algunos países de América Latina (Venezuela, Argentina, Bolivia), tienen querencia al trasiego de cadáveres... Sé que no es una postura muy compartida, pero me da igual lo que hagan con el cadáver de Franco. Tenemos cosas mucho más importantes de las que ocuparnos. Lo que sí nos falta es ese centro común de historia viva de la Guerra Civil, que permita, no ya a nosotros, sino a nuestros hijos, recordar el horror por el que nunca deberíamos volver a pasar. Alguna vez pensé que el lugar ideal sería el fantasmagórico Belchite, cuyas paredes en inestable pie son muestra permanente de ese horror, aunque probablmente lo invalida su especial significado para cada uno de los bandos.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 10:39:06 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@gracielamoch: "Todo asesino tiene su calle", decía un joven intelectual porteño. Era, por supuesto, una observación sobre la Historia --sobre quiénes la escriben. Pero no todo dictador tiene su panteón o su tumba, no todo dictador es necesariamente comparable, ni en todos los casos hay consenso sobre que haya sido un dictador sino que el epíteto es una categoría política. El homenaje póstumo depende, en gran medida, del momento y el modo en que murieron. Es impensable que en Alemania pudiera haber hoy un mausoleo a Hitler o que en la Argentina se fuera a construir uno para Videla (por cierto, un dictador mediocre, al que nadie se le ocurriría rendir culto personal), que morirá en la ignominia de la prisión, acumulando condenas. Su cadáver pertenecerá a su familia y sus víctimas tendrán la compensación de que se ha hecho justicia. Y los historiadores contarán que así terminó esa historia.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322655502-37d4dddfad9be76169dc5ad88acd74fd]]></link>
<description><![CDATA["Todo asesino tiene su calle", decía un joven intelectual porteño. Era, por supuesto, una observación sobre la Historia --sobre quiénes la escriben. Pero no todo dictador tiene su panteón o su tumba, no todo dictador es necesariamente comparable, ni en todos los casos hay consenso sobre que haya sido un dictador sino que el epíteto es una categoría política. El homenaje póstumo depende, en gran medida, del momento y el modo en que murieron. Es impensable que en Alemania pudiera haber hoy un mausoleo a Hitler o que en la Argentina se fuera a construir uno para Videla (por cierto, un dictador mediocre, al que nadie se le ocurriría rendir culto personal), que morirá en la ignominia de la prisión, acumulando condenas. Su cadáver pertenecerá a su familia y sus víctimas tendrán la compensación de que se ha hecho justicia. Y los historiadores contarán que así terminó esa historia.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 13:18:22 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@lunanana: El tema de hoy me recuerda una frase del Evangelio enigmática, del profeta de Nazareth: "Dejad que los muertos entierren a sus muertos". Que se les entierre en paz, pero como dice Carlos Carnero, es impensable que una democracia mantenga vivos los símblos de dictadores feroces. A Franco le llevaban junto con el café despues de comer, la lista de los por él condenados a muerte. Sobre cada nombre pintaba una flor y la hora y la forma en que debían ser ejecutados. En las checas de la Puerta del Sol se convocaba para participar a la tortura a conocidos de ellos con quienes habían tenido pendencias. Que se conserve la memoria escrita de la barbarie ,pero me irrita pasar por una calle o plaza con el nombre o el busto del dictador. Pienso que les ocurrirá igual a los demócratas en Alemania, Chile, Rusia, Irak, etc. Con el  Valle de los Caidos lo increible es que aún siga siendo el monumento del dictador despues de tantos años de democracia. Que se convierta en un monumeto a la Paz o a la Cultura o a la memoria del horror de la tiranía, pero sin él, sin el Caudillo, artífice de la Incivil Guerra Española.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322655873-e2d70b03ea5cc517c63dfb7b3778f7e4]]></link>
<description><![CDATA[El tema de hoy me recuerda una frase del Evangelio enigmática, del profeta de Nazareth: "Dejad que los muertos entierren a sus muertos". Que se les entierre en paz, pero como dice Carlos Carnero, es impensable que una democracia mantenga vivos los símblos de dictadores feroces. A Franco le llevaban junto con el café despues de comer, la lista de los por él condenados a muerte. Sobre cada nombre pintaba una flor y la hora y la forma en que debían ser ejecutados. En las checas de la Puerta del Sol se convocaba para participar a la tortura a conocidos de ellos con quienes habían tenido pendencias. Que se conserve la memoria escrita de la barbarie ,pero me irrita pasar por una calle o plaza con el nombre o el busto del dictador. Pienso que les ocurrirá igual a los demócratas en Alemania, Chile, Rusia, Irak, etc. Con el  Valle de los Caidos lo increible es que aún siga siendo el monumento del dictador despues de tantos años de democracia. Que se convierta en un monumeto a la Paz o a la Cultura o a la memoria del horror de la tiranía, pero sin él, sin el Caudillo, artífice de la Incivil Guerra Española.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 13:24:33 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@lunanana: Graciela, "es verdad que "no todo dictador es comprable", como tu dices, si es que te refieres- como imagino-  al grado de barbarie por ellos ejercida. Lo que no me parece es que haya dictadores mejores o peores sólo porque sus dictaduras fueron de derechas o de izquierdas. Existe una tendecia a distinguir entre la violencia ejercida para "la defensa de los proletarios" y la ejercida "contra los burgueses". Creo que ningún  dictador, de ningún grado ni color merece en una democracia ningún tipo de monumento ni exposición pública fuera de la memoria escrita de ellos para que el futuro no repita la barbarie. Estoy seguro que no quisiste decir eso, pero es bueno que algunas cosas queden claras cuando corren vientos en Euorpa y en América Latina, de nostalgias de régimenes autoritarios o populistas, que al final es lo mismo. Lo mejor es que los que han pisoteado de algún modo los valores democráticos, sean relegados lo más posible al olvido. Que ellos se entierren a sí mismo y que desaparezcan sus sombras siniestras ?no crees Graciela?]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322658908-41cb65f470dcbabca048195dc26e8b67]]></link>
<description><![CDATA[Graciela, "es verdad que "no todo dictador es comprable", como tu dices, si es que te refieres- como imagino-  al grado de barbarie por ellos ejercida. Lo que no me parece es que haya dictadores mejores o peores sólo porque sus dictaduras fueron de derechas o de izquierdas. Existe una tendecia a distinguir entre la violencia ejercida para "la defensa de los proletarios" y la ejercida "contra los burgueses". Creo que ningún  dictador, de ningún grado ni color merece en una democracia ningún tipo de monumento ni exposición pública fuera de la memoria escrita de ellos para que el futuro no repita la barbarie. Estoy seguro que no quisiste decir eso, pero es bueno que algunas cosas queden claras cuando corren vientos en Euorpa y en América Latina, de nostalgias de régimenes autoritarios o populistas, que al final es lo mismo. Lo mejor es que los que han pisoteado de algún modo los valores democráticos, sean relegados lo más posible al olvido. Que ellos se entierren a sí mismo y que desaparezcan sus sombras siniestras ?no crees Graciela?]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 14:15:08 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@enriqueguerrero: Difícil asunto para unas pocas lineas. Distingamos entre legados de la memoria (arquitectónicos, artísticos, documentales, etc), y reconocimientos y homenajes (calles, estatuas, símbolos). Nada debe destruirse, pero nada debe ser orgullosamente exhibido. En este caso, es inaceptable hacer coincidir los restos de las víctimas de una tragedia con los de su máximo responsable. Mucho menos en un espacio levantado por este y para su propia gloria.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322663312-ffce62b88b3a2480e544301e5a10dfc7]]></link>
<description><![CDATA[Difícil asunto para unas pocas lineas. Distingamos entre legados de la memoria (arquitectónicos, artísticos, documentales, etc), y reconocimientos y homenajes (calles, estatuas, símbolos). Nada debe destruirse, pero nada debe ser orgullosamente exhibido. En este caso, es inaceptable hacer coincidir los restos de las víctimas de una tragedia con los de su máximo responsable. Mucho menos en un espacio levantado por este y para su propia gloria.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 15:28:32 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@agmaldonado: Creo que el asunto tiene que ver con lo que unos y otros consideramos derechos humanos. No sólo en este, sino en la mayoría de los debates. ¿Es una derecho la educación? ¿La sanidad? ¿O son servicios públicos que, en función de las coyunturas pueden dejar de prestarse sin que eso menoscabe nuestros derechos? Y esta pregunta la aplico a los conceptos de "verdad", "reparación" y "memoria". Si consideramos que estos conceptos son derechos (como yo los considero), el traslado de los dictadores a mausoleos privados me parece una obligación. Me parece muy tramposo el argumento de la derecha: "eso no importa a los españoles" o "hay que mirar al futuro". Para algunos, la verdad es tan importante como el derecho al trabajo. Esto me recuerda una visita reciente de Vargas Llosa a Chile, donde al ser preguntado por las diferencias con Piñera sobre el aborto, el matrimonio gay, en general sobre los derechos sociales, dijo que ahí discrepaban, pero que en lo fundamental estaban de acuerdo. ¿Por qué piensa él que no es fundamental para un homosexual casarse? ¿Que una mujer pueda abortar en determinados casos?.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322669907-ef2b62f5cf8e3412484a317491ae01f8]]></link>
<description><![CDATA[Creo que el asunto tiene que ver con lo que unos y otros consideramos derechos humanos. No sólo en este, sino en la mayoría de los debates. ¿Es una derecho la educación? ¿La sanidad? ¿O son servicios públicos que, en función de las coyunturas pueden dejar de prestarse sin que eso menoscabe nuestros derechos? Y esta pregunta la aplico a los conceptos de "verdad", "reparación" y "memoria". Si consideramos que estos conceptos son derechos (como yo los considero), el traslado de los dictadores a mausoleos privados me parece una obligación. Me parece muy tramposo el argumento de la derecha: "eso no importa a los españoles" o "hay que mirar al futuro". Para algunos, la verdad es tan importante como el derecho al trabajo. Esto me recuerda una visita reciente de Vargas Llosa a Chile, donde al ser preguntado por las diferencias con Piñera sobre el aborto, el matrimonio gay, en general sobre los derechos sociales, dijo que ahí discrepaban, pero que en lo fundamental estaban de acuerdo. ¿Por qué piensa él que no es fundamental para un homosexual casarse? ¿Que una mujer pueda abortar en determinados casos?.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 17:18:27 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@rojo: Cualquier dictador debe poder descansar en paz, allí donde su familia decida enterrarlo. Lo que no tiene ningún sentido, en una sociedad democrática, es que permanezcan esos grandes monumentos, encargados por los propios tiranos, que contribuyen a exaltar su vieja gloria. No creo que sea fácil dinamitar el Valle de los Caídos, donde además están enterrados otros muchos españoles, así que la recomendación de sacar de allí los restos de Franco es una propuesta sensata. Lo importante, en cualquier caso, es que la condena de la dictadura, y el afán de acabar con sus símbolos, la compartan todos los demócratas. Rajoy, en ese sentido, tiene con esta iniciativa la oportunidad de escenificar su rechazo a un régimen que acabó con las libertades de los españoles. Un gesto elocuente de que quiere gobernar para todos sería el de no archivar el informe, tomárselo en serio y proceder.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322673290-a2321951d77681d458455b83e735057b]]></link>
<description><![CDATA[Cualquier dictador debe poder descansar en paz, allí donde su familia decida enterrarlo. Lo que no tiene ningún sentido, en una sociedad democrática, es que permanezcan esos grandes monumentos, encargados por los propios tiranos, que contribuyen a exaltar su vieja gloria. No creo que sea fácil dinamitar el Valle de los Caídos, donde además están enterrados otros muchos españoles, así que la recomendación de sacar de allí los restos de Franco es una propuesta sensata. Lo importante, en cualquier caso, es que la condena de la dictadura, y el afán de acabar con sus símbolos, la compartan todos los demócratas. Rajoy, en ese sentido, tiene con esta iniciativa la oportunidad de escenificar su rechazo a un régimen que acabó con las libertades de los españoles. Un gesto elocuente de que quiere gobernar para todos sería el de no archivar el informe, tomárselo en serio y proceder.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 18:14:50 +0200]]></pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[@evab: ¿La pervivencia de símbolos dictatoriales en un país revela que esa democracia es frágil? Sí. El caso de Lenin, con su momia convertida en una reliquia de culto en la Plaza Roja Moscú, es un ejemplo. En España es necesario dimensionar el valor simbólico de los restos de Franco al lugar que le asigna el juicio histórico. Su mausoleo en el Valle de los caídos representa un anacronismo del que una parte importante de la sociedad española parece no ser consciente. Al PP se le brinda aquí una oportunidad única para acometer una tarea histórica que, tarde o temprano, va a tener lugar: la exhumación y traslado de los restos de Franco y la creación de un centro para reparación de la memoria histórica. Un centro orientado a recuperar y elaborar una memoria común, al reconocimiento del dolor del otro, de los otros, libre de rencores y confrontación.]]></title>
<link><![CDATA[http://eskup.elpais.com/1322677168-f12f240f0f0226d4becb82cbb7525875]]></link>
<description><![CDATA[¿La pervivencia de símbolos dictatoriales en un país revela que esa democracia es frágil? Sí. El caso de Lenin, con su momia convertida en una reliquia de culto en la Plaza Roja Moscú, es un ejemplo. En España es necesario dimensionar el valor simbólico de los restos de Franco al lugar que le asigna el juicio histórico. Su mausoleo en el Valle de los caídos representa un anacronismo del que una parte importante de la sociedad española parece no ser consciente. Al PP se le brinda aquí una oportunidad única para acometer una tarea histórica que, tarde o temprano, va a tener lugar: la exhumación y traslado de los restos de Franco y la creación de un centro para reparación de la memoria histórica. Un centro orientado a recuperar y elaborar una memoria común, al reconocimiento del dolor del otro, de los otros, libre de rencores y confrontación.]]></description>
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<pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2011 19:19:28 +0200]]></pubDate>
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